Respecto a las insulinas que da el gobierno, desde que leí la normativa que hace el auge en sus inicios, llegué a la conclusión de que el estudio de insulinas para los pacientes, a lo menos es extraño. Se habla de atender con insulinas ultra rápidas a personas diabéticas hasta los 20 años de edad. Esto jamás lo pude entender. Esas insulinas (Ultrarrápidas) permiten de acuerdo a la técnica usada por el paciente, comer normalmente casi sin restricción y por supuesto sin salir de la norma de control (Hemoglobina Glicosilada menor a 7). Esto requiere por supuesto contar hidratos de carbono y hacer la relación a unidades de insulina. Lo que quiero decir con esto es que hoy en día un paciente diabético bien tratado puede comer normalmente y que no es claro es que esto sea posible solo hasta los 20 años. ¿Un diabético de 21 años es distinto a uno de 20? ¿Como se llegó a esta norma? Dado que Auge compra mucho de la distribución de insulinas, ha sido en algunos periodos imposible de encontrar en el mercado y el precio se ha disparado. Pero tengo claro que una persona enferma debe atenderse con la mejor atención, sea cual fuere su edad. No es normal que se le quite a una persona el mejor tratamiento a los 20 años. ¿A los 30 vale menos su vida? ¿A los 70 se le puede dejar a un paciente un tratamiento de segunda categoría? Me encantaría que quien lo pensó, dé una inmensa lección de filosofía a nuestro país y explique los motivos de esa resolución. ¿Acaso el mejor control a partir del diagnóstico, cualquiera sea la edad, no es imprescindible para evitar las enfermedades secundarias?
¿No es más caro para el país no dar un cuidado a la medida del paciente y que los padres ayuden desde temprana edad, a tratar en algunos años enfermedades secundarias con costos elevados?
Una noticia de hoy en la prensa, informó el caso de una(s) persona(s) que debe(n) tener poco o nada de conocimiento de diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2 requirente y se da el lujo de recetar a pacientes y médicos qué insulinas usar en todo el sistema del Auge. El cambio de una insulina no es solo algo técnico, es además una preparación de vida. Para un diabético dependiente de insulina, la muerte esta poco mas allá de una comida con una inyección mal calculada. Eso hace que la vida esté en juego todos los días o mejor dicho comida a comida. Nadie se puede arrogar el derecho a entrar en esos niveles de confianza de los pacientes. Nadie puede asumir el resultado de un cambio así en la psiquis y en la vida de miles de personas. Además, esto no lo puede hacer un administrativo o técnico sin niveles de conocimientos superiores. Sería grato conocer los avances y mejoras en calidad de vida de diabéticos logrados por el autor de dicha idea. Si ha participado exitosamente en centros de investigación a nivel mundial, los pacientes podríamos tener una mejor confianza en su resolución. Si no es así, para alguien que sabe la patología de la enfermedad y la dependencia física y mental a la insulina este acto es casi genocida.
Hoy tras este comunicado, uno se entera que las Isapres dan una insulina ultralenta llamada Lantus a los pacientes con cargo al auge. En el sistema público a la gente usuaria se le entrega insulinas lentas o ultralentas normales que tienen menor tiempo de efectividad en el organismo, lo que hace que sean necesarias más inyecciones, además de tener una entrega en el cuerpo con periodos bajos y altos mucho mas pronunciados, lo que hace mas fácil el caer en hipoglucemias. Con Lantus una persona se pone su insulina basal cada 24 horas y la distribución en el cuerpo es pareja en ese periodo. Eso hace que sea la mejor insulina en el mercado para esta función. Esa insulina debería dársele a todos los que la necesiten sin importar sus medios económicos.
¿Por qué hay dos tipos de personas si el sistema público paga por ello? ¿No somos todos iguales ante nuestro país? La Patria es la Madre que nos acoge, nos da el hábitat, la vida y no es una suerte de terreno de torturas donde muchos compatriotas en distintos ambientes y actividades, cada día sufren golpes como éste. El mundo ya está demasiado evolucionado para caer en estas cosas propias de regimenes ya superados.
Espero que no se agregue a esto buscar remedios baratos para la presión, el sida y otras dolencias. Que suceda esto último es solo cosa de tiempo. Todo se puede esperar de personas que no respetan los derechos del hombre. Obviamente en esta ocasión, no se han respetados los derechos de miles de personas muchas de ellas indefensas frente a las medidas que la autoridad toma.
Hoy en día un ministerio de un país pujante estaría pensando en la insulina inhalada que aprobó el FDA hace unos días, tras años de pruebas con miles de personas. Ella no hace falta inyectarla y de 5 inyecciones diarias una persona con esta enfermedad podría vivir con solo una cada día, la de Lantus. Con Lantus e insulina inhalada las inyecciones casi pasan al recuerdo. Eso es un vivir normal para muchos que hemos pasado años de inyecciones, prohibiciones de comida y muchas veces glicemias difíciles de controlar.